La transformación incluye una calzada con un ancho de un auto y medio, pavimentada con adoquines que replican el entramado de la Plaza 12 de Octubre. También fueron instalados bolardos para evitar el estacionamiento de vehículos y se retiraron los elementos característicos de la peatonal, como maceteros, pérgolas y bancos. Asimismo, las veredas fueron renovadas con los mismos mosaicos del Paseo del Centro y se acondicionaron las instalaciones eléctricas para el correcto funcionamiento de las luminarias.



