Se fue el primer año y las encuestas oficialistas, opositoras o cualquiera que se haya publicado marcan que la aceptación de la comunidad pilarense no es la mejor hacia el gobierno de Nicolás Ducoté. De manera telefónica o cara a cara, los vecinos remarcan la falta de gestión del ex funcionario porteño. Para corroborar esta situación, el pasado sábado el Jefe de Gabinete de Nación, Marcos Peña, y el Ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, decidieron recorrer el barrio derquino de Monterrey.
Fue el último timbreo del año y tuvo olor a repaso de la carpeta de actividades, para saber si el alumno Ducoté hizo todas las tareas. Evidentemente no, a dos de los principales dirigentes de Cambiemos les tocó estar en uno de los sectores más postergados del distrito y con vecinos que les prometieron que fondos nacionales iban a revolucionar su calidad de vida, y están peor que nunca.
Allí en Monterrey, la actual gestión realizó varias cuadras de asfalto ionizado, que sólo duraron hasta la primera lluvia. Por eso, se puede observar en la imagen la cara de Peña (foto) aspirando y sufriendo con el polvo de las calles, algo habitual para los vecinos que viven allí.
«Fuimos muy amablemente recibidos por los vecinos de Monterrey y muchos pudieron plantearles sus inquietudes a Marcos (Peña) y Guillermo (Dietrich), tuvimos un año muy duro donde todos nos esforzarnos para recomponer la economía del país y bajar la alta inflación que heredamos. Estamos convencidos que las políticas tomadas por nuestro Presidente, Mauricio Macri y su equipo van a mostrar resultados favorables a partir del próximo año», señaló Ducoté. Quien no hizo referencia a su gestión y que dejó en claro que debió sufrir ante cada planteo de los derquinos hacia sus “jefes” políticos.
Finalizó el primero de los cuatro años del Intendente Ducoté y lamentablemente para él, aquellos que toman las decisiones de seguir ayudándolo con el envío de fondos nacionales observaron que la comunidad está muy disconforme. Ahora tienen dos opciones, redoblar la apuesta con la llegada de más obras o el rápido cambio de ejecutante de las políticas de Cambiemos. ¿Neuspiller ya está listo para sentarse definitivamente en el sillón de Rivadavia 660? ¿O le darán otra oportunidad a Nico?



